Pero Paola, quizás la deportista más popular de la delegación mexicana, es la más centrada ante la avalancha de señalamientos que la colocan como segura medallista en Beijing. Será mañana por la madrugada cuando debute con Tatiana Ortiz en los clavados sincronizados 10 metros.
“Sé que muchos ya me cuelgan la medalla, pero yo sigo trabajando para lograrlo es lo único que puedo prometer: trabajo”, añade.
Y no es que Paola, de 21 años, rehuya al compromiso casi eterno que tienen los clavadistas por conseguir medallas en cada justa olímpica, más bien, reserva su confianza para el día y momento decisivos.
“No toda la gente sabe que somos seis atletas las que tenemos el mismo nivel y las mismas posibilidades”, sentenció Paola, como acercándose sigilosamente a un podio imaginario que ella con sus saltos, puede convertir en realidad.
Ese equilibro, esa igualdad de fuerzas y esas posibilidades de medalla, la tiene junto a las chinas Wang Xin, campeona mundial, y Ruo Lin Chen, subcampeona, favoritas para ganar en casa. “Cualquier error te va dejar fuera de las medallas y ni siquiera ellas tiene segura su medalla”, explica Espinosa, quien también ganó el Premio Nacional del Deporte 2007.
Esa confianza que manifiesta la clavadista fue formada por su actual entrenadora,la china Ma Jin, con quien lleva cinco
años trabajando.
“Cuando conocí a Paola estaba un poco afectada por los problemas con su anterior entrenador y tenía miedo al tirar los clavados”, cuenta Jin. “Pero Paola cambió mucho, antes no sabía que ella podía lograr cosas. No se tenía mucha confianza y no era constante, pero tenía mucho talento y trabajamos en eso”, agregó su coach.
“He trabajado para vencerlas, pero no será sencillo”, finalizó la abanderada que se tira 200 clavados al día, quién sabe con seguridad, peleara una medalla porque durante la gira Espinosa se impuso en Tijuana, México, y Sheffield, Inglaterra.




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