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Un crossover al estilo Peugeot

Basado en la plataforma del 308 hatchback, Peugeot estrenará la próxima semana un vehículo que pretende competir en el aguerrido segmento de los deportivos utilitarios (o SUVs, por sus siglas en inglés), sobre el cual nunca antes había tenido presencia en México. Se trata del 3008, un crossover que combina la fortaleza de un SUV ligero, la comodidad de un vehículo multipropósito (MPV) y el desempeño de un auto.

Para quienes anteponen al diseño entre sus prioridades para definir qué vehículo comprar, la indefinición de la carrocería del 3008 les parecerá  sin duda atractiva. De perfil, la superficie acristalada remarca el estilo de un deportivo utilitario. Sin embargo, visto en su punto frontal y posterior, las similitudes son más a las de un auto: precisamente el 308. Con este parentesco, el 3008 se vuelve el vehículo recreativo de la gama 308.

La experiencia de conducción difiere de las sensaciones que uno obtiene en un SUV convencional. Al subir al vehículo, de inmediato se percibe una posición elevada, sin embargo el ambiente en el interior es distinto: la combinación de materiales y la disposición del tablero remiten más a un coche deportivo. En la parte superior del tablero, por ejemplo, hay materiales suaves; en la base de la palanca de velocidades, alrededor de las salidas de aire acondicionado y de los relojes del tablero se encuentran detalles en cromo.

Su similitud con vehículos multipropósito, sobre los cuales el espacio generoso y la comodidad interior son característicos, resalta en la parte trasera. Los pasajeros encuentran compartimentos en el piso, con espacio para guardar un par de zapatos. Adelante, tanto el conductor como su acompañante cuentan con una guantera personal, capaz de almacenar hasta 50 litros en total. En medio, la consola central es también amplia y se incluye un canal de refrigeración para conservar la temperatura de las bebidas. Un detalle interesante es que la luz de conveniencia en la tapa del portaequipajes, puede desmontarse para usarse como linterna de mano.

Luego de girar la llave y ver detalles de iluminación en color naranja, durante los primeros metros de conducción el 3008 nos ofrece un ambiente silencioso, ello debido al trabajo de insonorización que se hizo sobre todo en las puertas. Se nota de inmediato una marcha sólida, incluso por encima de lo que esperaríamos en un crossover.

A la hora de acelerar, el motor turbocargado de 1.6 litros y 154 caballos cumple sin ser sobresaliente. El motor del 3008 es el mismo del 308, aunque con un ajuste distinto, y proviene de un desarrollo conjunto entre Peugeot y BMW. Aunado a la caja secuencial de 6 velocidades, permite al conductor tener más control en la entrega de potencia, especialmente en rebases y pendientes prolongadas, donde nos recuerda que es un utilitario.

En tramos de curvas cerradas el 3008 nos fuerza a poner más atención: los movimientos abruptos y la torsión típica de la inclinación en un utilitario son casi imperceptibles. Esto se debe en gran medida a la configuración de la suspensión trasera, que incluye un módulo hidráulico central que compensa la inclinación del eje y con ello la amortiguación de éste último. Aún cuando el 3008 es nueve centímetros más largo que el 308 Hatchback (4,365 milímetros de longitud en el 3008 contra 4,275 del 308), la distancia entre ejes es prácticamente la misma: la diferencia es de menos de un centímetro (2,613 de distancia en el 3008 contra 2,608 en el 308, todo esto según las cifras oficiales de Peugeot). Por su corta altura al piso y configuración, el Peugeot 3008 no ha sido pensado para rodar fuera del asfalto.

En equipamiento, tanto de seguridad como de conveniencia, el 3008 está a la altura de cualquier competidor. A destacar está el sistema de aire acondicionado con 12 salidas, además de la incorporación de un mecanismo que regula la calidad del aire (llamado Air Quality Sensor), el cual activa la recirculación de aire al interior de la cabina cuando identifica altos niveles de contaminantes.

Otro detalle que llamará la atención de los curiosos es la pequeña pantalla retráctil de policarbonato (Head up Display) que se descubre detrás de la columna de dirección y sobre el tablero. En ella se refleja la velocidad del vehículo con la idea de mantener la mirada lo más enfocada hacia el camino. Su funcionamiento se activa en los botones de la consola central y puede programarse para que se eleve y/o retraiga al encender o apagar el vehículo.

Por ahora no se tiene previsto incluir una versión con más potencia, pero sí  habrá una con mayor equipamiento, y ésta incluirá techo de cristal y asientos de piel. Echamos de menos que la versión actual no tenga un control de crucero.

En cuanto a precio, el 3008 se lanzará al mercado mexicano a un costo de $309,900 pesos, lo que le ubica en un rango razonable de acuerdo a su nivel de equipamiento, comparado sobre todo frente a los costos de los vehículos japoneses líderes del segmento.

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