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1ra Cámara ultravioleta de tiempo continuo, actividad volcánica

 

Aunque ya existen cámaras de este tipo, ninguna trabaja de manera continua. Un objetivo era tener el instrumento y hacerlo trabajar; el proyecto fue más allá, pues en los próximos días instalará la cámara que enviará información a la Ciudad de México, en donde será procesada e interpretada. Esto ya no formará parte de FONCICYT, pero constituirá una posibilidad de colaboración futura entre los socios del proyecto.

Entrevistado durante el Simposio FIEL-Volcán 2011, realizado para mostrar los avances, resultados y proyecciones futuras del proyecto, el Dr. Hugo Delgado Granados, líder del mismo, señaló que otro de los resultados de la investigación consiste en una metodología para entender qué tan activas son las fallas y fracturas que están cortando la estructura del volcán de Colima. Con este tipo de mediciones se podrá conocer si el volcán aumenta o disminuye su actividad, a través de medir si el sistema magmático comienza a permear a través de estas estructuras hacia la superficie.

Otro resultado es el trabajo experimental para saber la velocidad y la energía que se consume al momento de una explosión. Estudios de laboratorio sobre los proyectiles balísticos que expulsan los volcanes permiten conocer el alcance de estos y la posible afectación en la gente y en la infraestructura: “hacemos las explosiones en el laboratorio y comprobamos si las energías que se requieren para fragmentar el material son efectivamente las que señalábamos en las observaciones de campo. La consecuencia es que ahora podemos definir mejor las áreas que pueden estar bajo alto, mediano o bajo riesgo de ser alcanzadas por este tipo de proyectiles.

“Hay volcanes en los que la gente vive muy cerca de los cráteres y ahí es donde estos cálculos van a ser muy benéficos: podremos tener nuevas estimaciones sobre qué tanto debe estar alejada la gente para evitar los daños. Esto no solamente va a beneficiar a México, sino a otros volcanes del mundo”, afirmó el estudioso.

En cuanto a las explosiones en laboratorio, antes no se habían colocado sismógrafos: ésa es una innovación que permitirá comparar lo que sucede dentro y lo que sucede en el campo, y además hará posible entender muchas señales que no se entienden porque no se puede ver al interior del volcán.

Los prototipos de monitoreo volcánico con estaciones multiparamétricas (medición de gases, deformación y sismicidad) son otro desarrollo más del proyecto. Al respecto ya se terminaron de instalar equipos en el volcán de Colima. Los datos van a venir después, para lo que se buscarán nuevas fuentes de financiamiento.

 

El caso del volcán Xitle

Mientras que el Popocatépetl es un volcán con alto contenido de silicatos, volcanes como el Xitle (a las faldas del Ajusco, Distrito Federal) tienen menos contenido de sílice y son abundantes en el sur de la ciudad: “Normalmente se piensa que estos volcanes son muy tranquilitos, pero al estudiar el Xitle, el Paricutín, el Jorullo (Michoacán) nos damos cuenta de que pueden tener fases muy eruptivas; hoy en día es muy importante saber cómo se comportan los volcanes de esta región, si una erupción llega a ocurrir.

“De hecho, la zona sur del Valle de México es un campo volcánico monogenético activo; quiere decir que en esta área hay una posibilidad de que surja un nuevo volcán… con los estudios de CO2 emitidos a través del suelo queremos saber cuáles son las áreas más propensas en las que podría salir un nuevo volcán. A través de excavaciones se pueden reconocer los diferentes horizontes y cada uno de estos nos dice cómo fueron las diferentes explosiones. Ello, compaginado con los trabajos de laboratorio, nos dejará saber cuánta energía y cuántos gases estuvieron presentes en el proceso explosivo”, compartió el investigador de la UNAM.

 

Proyectos futuros

– El diseño de un nuevo software que permita procesar e interpretar los datos que se obtengan de la cámara ultravioleta, y que además ayude a controlar este equipo.

– El desarrollo de una tecnología para observar y anticipar nubes volcánicas desde un avión, la cual podría comercializarse con las líneas aéreas para que el piloto pueda observar qué tiene enfrente mientras vuela, y poder tomar decisiones antes de entrar en una nube de gases o de cenizas.

Respecto a la colaboración con socios europeos, el Dr. Delgado Granados refirió que ésta ha sido una relación de pares que ha beneficiado a los participantes en forma horizontal: “Nos enseña que podemos llevar a cabo esfuerzos de manera conjunta no solamente financiados por entidades europeas, sino que también el gobierno mexicano puede participar de manera muy importante en proyectos de esta envergadura con cantidades importantes de financiamiento.

“Gracias a este esquema pudimos entrar en contacto con gente que de otra manera no hubiera sido posible, pues precisamente a través de estos grandes proyectos es como realmente se puede trabajar con diferentes visiones y conocimientos, pero compartiéndolos y transfiriéndolos para continuar esta convivencia y lograr una visión global del volcán”, concluyó.

 

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