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Cuida a tu abuelito

El 28 de agosto es un día en el cual todos nos acordamos de nuestros abuelitos desde que se celebra en México  el Día del Abuelo desde el año 1990, e incluso tratamos de ir a visitarlos, sin embargo, esa tarea la deberíamos de hacer, si no es posible todos los días, al menos más de una vez a la semana, dado que las condiciones del adulto mayor cada vez son más restringidas y su salud puede variar o manifestarse de forma dramática o aguda, cuando se pueden prevenir los padecimientos con algunos cuidados.

Por ello, aquí enunciaremos algunos padecimientos, los más importantes y peligrosos de la actualidad que se presentan de forma atípica, es decir, la presentación de enfermedades con ausencia de síntomas o con síntomas inespecíficos como explica el profesor Dr. Bernard Isaacs: “la confusión, las caídas, la incontinencia de esfínteres e inmovilidad, son cuatro síndromes que se encuentran frecuentemente en un paciente geriátrico, que no matan, pero pueden ser la manifestación final común de muchas patologías diferentes. Estos síndromes siempre traducen alguna enfermedad de base y no deben ser considerados como eventos normales de la vejez”.

Además, hay que estar pendientes de que los pacientes estén atendidos también por el lado emocional, pues hay varios casos en donde se manifiesta depresión y se atribuyen síntomas no existentes.

Entre los padecimientos más comunes se encuentran:

Arterioesclerosis de las Extremidades: síndrome que se caracteriza por el depósito e infiltración de sustancias lipídicas en las paredes de las arterias. Esto provoca una disminución en el flujo sanguíneo que puede causar daño a los nervios y otros tejidos.

Los primeros síntomas son el dolor de piernas, hormigueo en los pies estando en reposo, úlceras e incluso gangrena en los pies, pues el tejido va muriendo lentamente.

Artrosis: afecta más a las mujeres que a los hombres a partir de los 75 años, prácticamente todas las personas tienen artrosis en alguna articulación. Consiste en una degeneración del cartílago articular por el paso de los años, que se traduce en dificultades de movilidad y dolor articular con los movimientos.

Artritis: es la inflamación de una articulación, caracterizada por dolor, limitación de movimientos, tumefacción y calor local. Se suele detectar pasados los 40 años, en radiografías, sin que antes se haya presentado ningún síntoma.

Alzheimer: La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso central que constituye la principal causa de demencia en personas mayores de 60 años. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. Hasta hoy en día no existe una cura para el Alzheimer.

Parkinson: El Parkinson también es una enfermedad neurodegenerativa que se produce en el cerebro por la pérdida de neuronas en la sustancia negra cerebral.

Hipertrofia benigna de próstata: Consiste en un crecimiento excesivo en el tamaño de la próstata a expensas del tamaño celular. Es muy común en los hombres a partir de los 60 años. Para diagnosticarse, es frecuente la “biopsia prostática” y el tacto renal (palpar la próstata a través del recto). Suele provocar mayor frecuencia de orinar, irritación y obstrucción; que pueden complicarse con infecciones urinarias, cálculos renales, etc. Para su tratamiento, los pacientes deben disminuir la ingesta de líquidos antes de acostarse y moderar el consumo de alcohol y cafeína. En ocasiones extremas se tiene que intervenir quirúrgicamente (prostatectomía).

Malnutrición: A menudo, se pasan por alto los problemas de nutrición de la tercera edad, lo que puede traer complicaciones muy serias tales como deshidratación, anemia, déficit de vitaminas, desequilibrio de potasio, anorexia, gastritis atrófica, entre otras.El cual además puede traer consigo un deterioro cognitivo notable.

En estos casos, se debe recurrir a un especialista para el suministro de suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo una dieta alta en proteínas y nutrientes. Asimismo es sustancial que se verifique la gravedad de los mareos, puesto que frecuentemente se presentan.

Sordera: A menudo, los déficits auditivos se consideran “normales” en los ancianos, y si bien es propio de la edad, siempre se debe poner solución. Con la ayuda de un audífono que amplifique la señal sonora, podrá ayudar a recuperar parcialmente la capacidad auditiva.

Presión arterial alta: La hipertensión arterial no suele tener síntomas, pero puede causar problemas serios como insuficiencia cardiaca, un derrame cerebral, infarto e insuficiencia renal.

Es conveniente que se visite a un especialista para poder controlar adecuadamente esta enfermedad.

Problemas Visuales: Al igual que la sordera, en edad adulta es muy frecuente que nuestra vista vaya perdiendo facultades. Es por ello que se aconseja a las personas mayores una revisión ocular  al menos una vez al año para detectar los problemas visuales más frecuentes y su tratamiento específico.

Demencia senil: La demencia es la pérdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o desórdenes cerebrales que no responden al envejecimiento normal. Se manifiesta con problemas en las áreas de la memoria, la atención, la orientación espacio-temporal o de identidad y la resolución de problemas. Los primeros síntomas suelen ser cambios de personalidad, de conducta, dificultades de comprensión, en las habilidades motoras e incluso delirios.

Osteoporosis: Es una enfermedad que le da principalmente a las mujeres a causa de la menopausia embarazo, en la cual disminuye la cantidad de minerales en el hueso, perdiendo, por un defecto en la absorción del calcio, volviéndose quebradizos y susceptibles de fracturas. Un aporte extra de calcio y la práctica de ejercicio favorecerán en su prevención.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el trato con los abuelitos es de gran importancia ya que debe ser una persona tolerante la que atienda y evitar a toda costa comunicarse con ellos como si fueran niños.

Como señalamos antes, el ejercicio es un buen método de ayuda para ellos, pues se necesita de un constante bombeo de la sangre para un mejor sistema cardiovascular que esto se puede combinar con una muy buena alimentación basada en verduras, frutas y cereales.

Se recomienda realizarle al adulto mayor los siguientes exámenes de laboratorio, además de la dieta proporcionada por un nutriólogo:

  • *Hemoglobina y hematocrito
  • *Recuento de leucocitos
  • *Recuento de Plaquetas

 

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