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Especial de La Esquina del Blues y otras músicas:

Por Sandra Redmond

La primera vez que escuché a Juan José Calatayud fue en un concierto que ofreció en el Teatro Casa de la Paz, acompañado por Patricia Carrión, Verónica Ituarte, Nela Terrazas y Victoria Belinsky. En ese momento no sabía quién era él, pero cautivada por su música y su particular estilo nunca olvidé a ese hombre que es uno de los principales creadores del jazz mexicano.

No me acuerdo cómo entró al escenario en aquella memorable ocasión. Solamente permanece fija su imagen sentado al piano. Recuerdo vagamente que cuando terminó de tocar noté su dificultad para moverse. Entonces me di cuenta de que se desplazaba en silla de ruedas. Después me enteré que durante un viaje a Córdoba, Veracruz, sufrió un terrible accidente con su esposa e hija y los músicos Freddy Marichal y Fernando Sánchez Madrid de su Trío 3.1416. Hace justamente 48 años, el camión de pasajeros en que se transportaban chocó en la madrugada del sábado 9 de octubre de 1965.

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Juan José Calatayud nació en Córdoba, Veracruz, el 31 de julio de 1939 y murió el 23 de marzo de 2003 en la Ciudad de México. Este año, se cumplen 10 años de su partida y por ello el sábado 19 de octubre a las 18 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en el Distrito Federal, se realizará un homenaje en el que la conducción, comentarios y presentaciones estarán a cargo de Erik Montenegro y participarán Ponchito Martínez, músicos tipo big band; Fernando Sánchez en el bajo y batería; Alberto Delgado de Luana Project; Pepe Morán Trío; Alain Derbez, en el sax y la guitarra; Javier Reséndiz y Dannah, pianistas y voces; y los pianistas Luis O’cadiz y Enrique Neri.

El maestro “Calata”, como muchos de sus amigos lo llamaban afectuosamente,fue un músico total que inició su formación siendo niño. En el Conservatorio Nacional tuvo como maestros a los grandes compositores mexicanos Blas Galindo, José Pablo Moncayo, Carlos Jiménez Mabarak, Pablo Castellanos, Claudio Arrau, por citar algunos.

En la música de concierto fue solista en varias orquestas del país. También compuso obras como su “Misa en Soul Mayor”, “Jazzofonía Ballet” y preludios y fugas para piano. Sin embargo, fue en el terreno de la libertad del jazz donde el maestro Calatayud se consagró como un artista del piano.

Verónica Ituarte, una de sus cómplices musicales en muchas aventuras relata: “yo lo conocí en 1983 porque llegó a la Escuela Superior de Música como suplente de una maestra de piano y en esa época ya existía la Academia de Jazz, del maestro Francisco Téllez, pero yo lo recuerdo de antes, cuando era niña, un día que fui con mis papás al Jardín del Arte de Sullivan. Ahí estaba él con la cantante Nan Redi. No lo volví a ver hasta la escuela. Ya después entré a su ensamble y trabajé con él por largo tiempo. Es un músico que vivía del jazz y que se dedicó a defenderlo y a tocar por todos lados. Aún en sus últimos días antes de morir, estaba pendiente de sus presentaciones.

“Me siento muy honrada de haberlo conocido. Con él entendí y aprendí lo que es el espíritu del jazz, vivir la sorpresa de la incertidumbre, de no esperar todo. Para mi generación y la de quieres tuvieron la oportunidad de conocerlo, fue alguien que mostraba el camino y que dejó huella en varios de nosotros.

“Desafortunadamente ­­­–continúa la cantante-, en aquella época no había internet porque hubiera estado lleno de sus videos, pero las nuevas generaciones de músicos y el público pueden conocer de él a través de libros como los que han escrito Alain Derbez, Antonio Malacara y Xavier Quirarte, y también de algunos LP y sus discos compactos que todavía se consiguen”.

Entre la producción discográfica del maestro Calatayud destacan Viñetas Mexicanas (1964), Trío 3.1416 (1965), Jazz Barroco (1969), Misa en Soul Mayor (1970); Nova Jazz (1973), Porgy & Bess (1974), Encuentro (1989), Algo Especial (1995), Jazzentiste (2001); Entre Dos (2002), Vibraciones Intangibles (2003), que es un disco póstumo editado por su viuda, Gloria Mendoza y también se le encuentra en otros álbumes con Margie Bermejo, Nela Terrazas, Ponchito Martínez, Roberto Aymes y Tino Contreras.

Verónica Ituarte agrega: “el accidente no fue algo sencillo de superar, sin embargo él logró aceptar esa situación. En mi vida Juan José Calatayud siempre está presente”. “Jazzentiste” es el título de un tema que le compuso. “Era un hombre de una fuerte personalidad que le gustaba reír y era muy gentil”. Cuando falleció le hizo otra pieza, “Blues para Calatayud”, dedicada con amor, respeto y agradecimiento.

Antes de concluir esta breve semblanza del maestro Calatayud, hay una anécdota que Verónica Ituarte refiere sobre el gran amor que su esposa Gloria le profesaba: “ella fue su gran apoyo en todos sentidos y siempre tuvo curiosidad por saber qué sentía su esposo o a dónde se iba cuando tocaba el piano, así que ella, que no había estudiado música, en ese afán por acompañarlo y comprenderlo, aprendió a tocar un tema”. De esta manera, Gloria Mendoza fue capaz de viajar hacia aquellos parajes musicales en los que el maestro Calatayud se levantaba su silla de ruedas para caminar en libertad por el mundo del jazz.

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