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En la Santa Sede existen orgías sexuales

Mundodehoy.com.- Todo mundo sabe que en la Santa sede se ocultan muchas cosas que no han salido a la luz pública, pero tarde que temprano se van dando a conocer casos absolutamente inimaginables, como el caso de las orgias sexuales que algunos padres del Vaticano llevan a cabo.

Las filtraciones del mayordomo de Benedicto XVI, ha dejado al descubierto los trapos sucios de los escándalos sexuales del Vaticano. El propio Papa parece ser que ha denunciado la existencia de un lobby gay en sus dependencias y Gabriele Amorth (jefe de exorcismos del Vaticano) atribuye a las orgías sexuales dentro del Vaticano, la desaparición de la quinceañera Emanuele Orlandi. Si a todo esto añadimos los casos de pederastia que se están produciendo en los centros católicos de todo el mundo, la imagen resultante no es precisamente la de la castidad que tanto predican.

En cualquier caso y después de todos los escándalos que están aflorando en los últimos años (el negocio de los bebes robados, casos de pederastia, los oscuros intereses económicos del IOR, la sospechosa muerte de Juan Pablo I, la propia sorpresiva dimisión de Benedicto XVI…etc.) la sensación que uno percibe  de la más alta jerarquía eclesiástica es desoladora. Ya no nos sorprende nada. Por ello también en este tema conviene hacer un análisis de los aspectos más sobresalientes del caso, para ver si arrojan alguna luz que nos permita conocer la verdad.

Emanuele Orlandi. En 1983 desapareció misteriosamente Emanuela Orlandi una joven quinceañera, hija de un empleado del Vaticano. La última vez que fue vista, salía de una clase de música muy cerca del Vaticano. Nunca más se ha sabido de ella. Se barajaron varias hipótesis de secuestro por parte de alguna mafia, pero ninguna tenía demasiada consistencia.

Ahora un alto dignatario del Vaticano, el padre Gabriele Amorth, afirma que Emanuele Orlandi nunca salió del Vaticano, que fue asesinada tras ser utilizada en orgias sexuales.

Gabriele Amorth. El padre Gabriele Amorth (Jefe de exorcistas del vaticano, nombrado por el Papa Juan Pablo II) asegura que Emanuela Orlandi, estuvo en realidad en la Ciudad del Vaticano durante el tiempo que estuvo desaparecida. Allí, un círculo de pederastas la convirtió en su esclava sexual y la usaron en varias orgías. Cuando se cansaron de ella, la asesinaron.

“El crimen tuvo un motivo sexual”, ha aseverado el exorcista. “Se organizaban fiestas y uno de los gendarmes del Vaticano se encargaba de reclutar a las chicas. La red implicaba al personal diplomático de una embajada de la Santa Sede en el extranjero y estoy convencido de que Emanuela fue víctima de este círculo”, ha remachado para el periódico La stampa.

Capo mafioso enterrado en el Vaticano. Pero hay otro hecho que induce a pensar que esa hipótesis no es tan descabellada: el capo mafioso Enrico de Pedis (Renatino) acribillado a balazos el 2 de Febrero de 1990 en un ajuste de cuentas por dos sicarios contratados por ex compañeros de la banda Magliana, estaba  enterrado en el Vaticano, en la basílica de San Apolinar, un lugar exclusivo destinado al descanso eterno de papas y cardenales.

¿Qué hacia un capo mafioso enterrado en el Vaticano junto a papas y cardenales?

Al margen de la “película” que nos han contado, de que su viuda habría realizado una suculenta donación a la Santa Sede para que lo enterraran en el Vaticano, la versión que circula hoy es que este capo, que al parecer  era precisamente quien captaba jovencitas/os para las orgias del Vaticano, en connivencia con el prelado Duca Simeone y algunos miembros de la policía vaticana, habría sido quien secuestró a Emanuele.

Al parecer una llamada anónima de mujer, realizada el año 2005 a un programa de TV en Italia, manifestaba que el paradero de Emanuele Orlandi había que buscarlo en la tumba de Renatino, que fue el capo mafioso quien secuestro a la joven y que para solucionar el caso bastaba con abrir la tumba y ver quien más había enterrado, además del propio Renatino.

Esto lógicamente provocó una autentica convulsión en la sociedad italiana y la imperiosa necesidad de abrir la tumba para ver qué es lo que había dentro. Pero incomprensiblemente la exhumación no se ha hecho hasta el 2012. Tras la apertura se ha comprobado que en la sepultura no había ningún resto de la joven E. Orlandi.

¿Cómo es posible que se hayan tardado siete años para abrir una tumba, que presuntamente podía contener los restos de un asesinato? Durante esos siete años ¿Alguien ha podido abrir clandestinamente esa tumba y sacar los restos objeto de investigación (el cuerpo del delito)? ¿Cómo es que la Justicia italiana ha permitido esta demora en la apertura de la tumba? ¿Quién ha controlado esa tumba durante esos siete años? ¿Los que hacían las orgias en las que presuntamente fue utilizada la joven desaparecida? En Mayo de 2012, manifestantes en la plaza San Pedro gritaban ¡Vergüenza! ¡Vergüenza! por la falta de interés de Benedicto XVI en el tema Orlandi.

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