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Mujeres indígenas mexicanas y el riesgo de que contraigan VIH/SIDA

Ellas.mx.- México ocupa el octavo lugar en el mundo entre los países con mayor población indígena, integrada por aproximadamente 12 millones de personas —siendo el 50% mujeres— lo que representa el 14% de la población total; sus municipios y localidades conforman la quinta parte del territorio nacional, teniendo presencia en el 36% de los municipios de nuestro país.

“En general se ha reconocido que la población indígena de mujeres son más propensas a la marginación política y legal, a poseer bajos índices de alfabetización y educación, menor acceso a las oportunidades económicas, a los servicios de salud, empleos y a los conocimientos sobre la salud reproductiva y sexual. El 25% de las indígenas entre 15 y 19 años están casadas frente a un 10% masculino, y sólo una de cada cuatro mujeres tiene acceso a anticonceptivos a pesar de desearlo” 

El 60% de la población total de este sector no tienen acceso a servicio médico, y por lo tanto, tampoco cuentan con un servicio para el diagnóstico del VIH/SIDA, y como consecuencia no llegan a recibir tratamiento ni medicamentos. 

Muchos habitantes indígenas deciden migrar a las zonas urbanas del país e inclusive al extranjero (principalmente a Estados Unidos) para sobrevivir a la pobreza, es en este punto en el que muchos se vuelven vulnerables a contraer el VIH debido a que comienzan a relacionarse con diversos grupos sociales en condiciones ajenas a su contexto sociocultural, lo que se convierte en un factor de alto riesgo, y frente a la cual ellos tienen pocos conocimientos y posibilidades para protegerse y prevenir el contagio, por lo que muchos indígenas (tanto hombres como mujeres) regresan a sus comunidades y mueren a causa del sida.

La migración es consdierada un factor de vulnerabilidad para contraer el VIH  así como  la pobreza, y la inequidad de género en los grupos indígenas. Contrariamente el origen étnico, ni su relación con la sexualidad o con la diversidad sexual son factores de vulnerabilidad  dentro de las comunidades indígenas. 

Es importante que se conozcan y se nombren estos factores que incrementan la vulnerabilidad de las mujeres indígenas frente al VIH para poder elaborar estrategias de prevención y atención. Es importante abordar el tema del VIH con las poblaciones indígenas. Destacar que  también entre ellos pueden existir prácticas sexuales de riesgo. Un estudio publicado en el año 2011 por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos explica que la invisibilidad del riesgo del VIH en las poblaciones indígenas se debe a distintos factores como son la falta de acceso a los servicios de salud para algunas comunidades, los estereotipos sociales sobre las poblaciones indígenas y de que para ellos esta enfermedad no es una amenaza por vivir marginados de las zonas urbanas, la creencia de que todos son heterosexuales y la permanente vinculación social del virus con la homosexualidad, entre otras. 

Una investigación epidemiológica realizada en el año 2009 en el Estado de Sonora mostro entre sus resultado que las comunidades de los indígenas mayos y de indígenas migrantes presentan tasas muy altas de VIH/SIDA, muy por encima de la media estatal.

Otro estudio realizado por la Universidad de Granada (España) en el año 2008 en el estado de Jalisco donde se compararon las prácticas sexuales de los adolescentes wirrárikas del norte del estado con las de adolescentes mestizos, concluyó que los adolescentes wirrárikas tenían mayor riesgo de contraer el VIH debido a su menor conocimiento sobre las formas de prevención y transmisión del VIH.  El estudio mostró además que los hombres tenían mayores actitudes negativas para el uso del condón y en concreto, las mujeres tienían mayor percepción que los eventos ocurren como resultado del azar, el destino, la suerte o el poder y decisiones de otros.

En el año 2009, La Comisión Nacional para el Desarrollo de Los Pueblos Indígenas en conjunto con el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social realizaron 2,259 encuestas en las poblaciones indígenas de seis estados fronterizos del país (Quintana Roo, Tabasco, Chiapas, Chihuahua, Sonora, y Nuevo León), con el fin de conocer el grado de conocimientos sobre el VIH/SIDA en estas comunidades. Los resulatdos del estudio arrojaron que el 85% nunca se  había hecho  la prueba de deteccióndel VIH, el 56% nunca había recibido pláticas sobre VIH/SIDA, solo el 30% identificaba que el VIH/SIDA es una enfermedad de transmisión sexual, el 5% dijo que si sabe que el condón es una medida de protección, y la mitad de la muestra dijo que nunca les han enseñado a usarlo. Adicionalmente, el 52% de los entrevistados mencionó que las personas que viven con VIH no tienen derecho a procrear hijos ni a tener relaciones sexuales, una tercera parte asocia al virus solamente con la prostitución y la homosexualidad, y además, el 20% de los entrevistados mencionó que las y los portadores del virus han sido expulsados de sus comunidades. 

Frente a esta realidad, la campaña #YosoyAbigail, que encabeza el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y sida (CENSIDA), busca también hacer llegar las estrategias de prevención de contagio del VIH a las mujeres de nuestro país que forman parte de comunidades indígenas y rurales. Esta campaña propone que se trabaje en estrategias de prevención más amplias, que incluyen proveer información sobre el VIH a las mujeres en estos sectores de la población. Una de las principales acciones que se ha desarrollado para este objetivo es trabajar en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (SEDEREC) del Gobierno de la Ciudad de México, con quienes se ha realizado la traducción de los mensajes de esta campaña a 12 lenguas indígenas, así como también transmitir estos mensajes en eventos como pláticas y en programas de la estación de radio de esta dependencia de gobierno.

 

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