Salud

Reflexiones: despedida al Hospital Juárez

LaSalud.mx .-Una sentida jubilación

Nostalgia y agradecimiento

Por: Dr. Jesús Torres Aguilar

Cuando mi ciclo concluye en el Hospital Juárez de México (HJM)

“El agradecimiento es la memoria del corazón”

                                  Lao Tsé

Se dice muy fácil, el día de hoy me jubilo del Hospital Juárez de México.

Mi antigüedad en el hospital se contabilizó en 42 años. Si incorporo el año en que hice el Internado de Pregrado serán 43 años.

Permítaseme hacer un relato de lo que de momento me viene a la memoria y confirmar que acerté en la decisión de quedarme en este excelente hospital.

ELECCIÓN DEL HOSPITAL JUÁREZ

Acudí en diciembre de 1977 a la Antigua Escuela de Medicina en Santo Domingo, en el Centro mismo de la Ciudad de México, lugar designado por la Secretaria de Salubridad y la UNAM para asignar plazas de internado. En mi caso, seleccionar una y así cursar el 5o. año de la carrera de Medicina, es decir, el Internado Rotatorio de Pregrado.

Cuando estuve enfrente de la persona que entregaba el post-it que tenía escrito el nombre de la plaza mencioné: Juárez. Inmediatamente me cuestionó si Hospital Juárez o Ciudad Juárez, ya que en ambos lugares había lugar. Mi respuesta fue instintiva: Hospital Juárez. No tenía la más remota idea de su existencia porque durante los ciclos clínicos no cursé nunca alguna materia clínica en este sitio. Tenía 23 años de edad en ese momento y no sabía todo lo que este extraordinario hospital significaría en mi vida.

INTERNADO ROTATORIO DE PREGRADO

El 2 de enero de 1978 nos recibieron las autoridades de enseñanza en el Auditorio del Hospital Juárez, hoy llamado Hospital Juárez del Centro.

El Dr. Daniel Cruz Gómez, Subjefe de Enseñanza, en representación del Dr. Gilberto Lozano Saldívar, Jefe de enseñanza, nos dio la bienvenida.

Las palabras del Dr. Cruz Gómez dirigidas a los 120 internos de Pregrado: “Llegan a una gran Institución con una historia y prestigio bien ganados debido a la capacitación que reciben las personas que deciden prepararse en este hospital, dado su nivel de adiestramiento en distintas áreas: Enfermería, Médicos Generales, Médicos Especialistas, Investigadores, etc. Aprovechen su estancia, la cual puede ser tan corta o tan larga como se lo propongan”.

Palabras precisas, concisas y confirmadas plenamente.

ETAPAS DEL HJ

Su historia, una de las más ricas en cuanto a instituciones hospitalarias se refiere. Los personajes involucrados, directa e indirectamente, que fueron importantísimos para darle la forma y la solidez de la que hoy goza este nosocomio.

MOMENTOS CLAVE

Entre otros: su inicio como hospital de sangre (1847), la designación de llamarlo Hospital Juárez (1872) al morir el Presidente de la República en funciones, Lic. Benito Pablo Juárez García. También evocar la llamada Época de Oro (1869-1880), en donde nuestra institución marcaba la pauta nacional e internacional de los avances médico-científicos de ese tiempo.

Como urólogo menciono los reportes de cirugía prostática cuyos especímenes llegaron a París, Francia, a finales del siglo XIX y llamaron la atención de los cirujanos franceses por lo bien extirpados que fueron los adenomas enviados para su estudio histopatológico. Estos médicos, incluido Joaquín Albarrán, nacido en Cuba y nacionalizado francés, hacían mención de que la cirugía que se realizaba en México era de gran nivel.

Otra etapa relevante: la integración de la SOCIEDAD DE CIRUGÍA (1930) y la ASAMBLEA NACIONAL DE CIRUJANOS (1934) íconos que se convertirían en plataformas académicas; aglutinante y vitrina del desarrollo investigacional clínico-quirúrgico nacional, respectivamente.

Particularmente la Asamblea Nacional de Cirujanos, que permitió la integración de múltiples Asociaciones Médico-Quirúrgicas, una de ellas: la Sociedad Mexicana de Urología (1936) la cual por cierto ha tenido cuatro presidentes emanados del Hospital Juárez: Dr. Carlos Aguirre Jiménez (1951-1953), Dr. Eduardo Castro de la Parra (1955-1957), Dr. Francisco Valdés La Vallina (1967-1969) y quien esto escribe (2015-2017).

Cada uno de estos médicos mostrando la esencia del Hospital Juárez: trabajo, dedicación, esfuerzo, superación, respeto, honestidad; valores universales que han tenido como premisa muchas de las personas que han laborado y laboran en el HJ.

Volviendo al enfoque de nuestra institución.

Continuó; el Hospital Juárez solidificando su prestigio con médicos de gran nivel: José Castro Villagrana (fundador de la Sociedad de Cirugía), Guillermo Alamilla, el tigre Zamudio, Dr. Chanlati, Mario García RamosGilberto Lozano SaldívarRoberto Pérez GarcíaRafael Eslava García,  Javier Oliva VegaJavier García ÁlvarezVíctor Manuel del PortilloDomínguez BarrancoPablo Miranda FragaJuan GirónReyes TamayoJesús Varela RicoCésar O. Robelo DíazHumberto Sotelo TorresJorge MonroySalvador MoránCarlos Viveros ContrerasJavier OrozcoJuan José Zamudio BustosNéstor BatresGermán OropezaJuan López CuetoRoberto Prado PerézSergio Gómez LlataRafael Mendizabal Guerra. Internistas como Gabriel Rivera Vieyra, gastroenterólogo como Raúl Olaeta Elizalde. Radiólogos: Arnulfo Juárez SalmerónGustavo Casian. Patólogos como el Dr. Raúl ContrerasRaúl FloresRafael Peñavera.

En fin, tantos y tantos nombres y muchos más que escapan a mi memoria, pero qué, sin ninguna duda, han colaborado para aportar su granito de arena a la institución que hoy tenemos.

Evidentemente no solo médicos han engrandecido al HJ. Personal de todas las áreas han colaborado en este esfuerzo, incluidas aquellas que encontraron la muerte durante el sismo del 19 de septiembre de 1985, cuando se cae la Torre de Hospitalización de 12 pisos, un piso sobre otro y que el montón de tierra y trabes en lo que quedó no levantaba más de 10-12 metros de altura; que produjo tanto dolor en todos los que vivimos muy de cerca tal desastre.

Un recuerdo y agradecimiento perenne para todos ellos.

RESIDENCIA EN UROLOGÍA

Cuando concluyo el Internado de Pregrado voy a un municipio de Saltillo, Coahuila (1979), a realizar el Servicio Social, aplico en septiembre de ese año el examen para realizar la especialidad y regreso al Juárez en enero de 1980 para iniciar 5 años de la especialidad.

Me tocó la fortuna de cursar el primer año de la ya desaparecida Residencia Rotatoria. Lo que permitió definir que especialidad finalmente escogería puesto que solicité inicialmente Cardiología.

Tomé la decisión de ser urólogo en enero de 1981, lo cual fue motivado al conocer el trabajo y la conducción del Servicio de Urología por parte del Dr. Jesús Varela Rico, a la sazón Jefe del Servicio, médico de extraordinaria capacidad técnica, amplios conocimientos urológicos, enorme cultura general y qué, como persona, era mucho mejor, sencillamente un ser extraordinario. 

Me identifiqué plenamente con esta especialidad qué, profesionalmente, fue la mejor decisión de mi vida, la cual concluí en febrero de 1985.

MÉDICO ADSCRITO

Al no confirmarse la plaza de médico adscrito, solicitada para mí por parte del Dr. Jesús Varela Rico en octubre de 1984, busqué trabajo y tuve a bien conseguir suplencias en el Hospital de PEMEX, en Azcapotzalco. Los meses de marzo, abril y mayo de 1985 fueron particularmente difíciles porque sólo trabajé 18 días y el dinero obtenido no alcanzaba para cubrir todas mis necesidades.

Motivo de otra consulta y honorarios será contarles en otro momento como estuve a punto de debutar como cantante en el Café Aramys, ubicado en la Avenida Plutarco Elías Calles, por el rumbo de Iztapalapa.

Ocurrió que me invitaron a cubrir una suplencia de 4 meses en el Hospital Central Sur de Pemex Picacho, y, “zapatero a tus zapatos”, se me olvidó la “artisteada”.

Me mantuve laborando en los hospitales de PEMEX, Azcapotzalco y Picacho del 4 de junio al 2 de octubre de 1985, hasta que me quedé con una plaza definitiva en Azcapotzalco.

Curiosidades de la vida: firme la plaza de base en PEMEX el 26 de noviembre de 1985, plaza de base a la que renuncié el 18 de septiembre de 1989, para incorporarme al turno matutino del Hospital Juárez de México. Mi justificación para dicha renuncia: no había mucho desarrollo profesional en el Hospital Central Norte y consideré que debía dedicarme institucionalmente solo al Hospital Juárez.

Por cierto, dos días después de firmar la plaza de base en PEMEX,  el 28 de noviembre, fui invitado por parte del Dr. Víctor Manuel del Portillo, Director Médico del Hospital Juárez en ese entonces, para integrar el equipo de urólogos de nuestra institución ya que fue uno de los servicios más afectados puesto que en el terremoto de septiembre de 1985 murieron, entre muchos otros compañeros, el Dr. Jesús Varela Rico, El Dr. Jorge Monroy Vázquez y el Dr. Salvador Morán, médicos de base del servicio de Urología.

Formalizado mi ingreso, éste se hizo oficial el 16 de abril de 1986.

JEFATURA DEL SERVICIO Y PROFESOR DE UROLOGÍA DE LA UNAM Y COLABORADOR DEL CURSO DE RESIDENTES DE LA ESPECIALIDAD

Desde enero de 1982 me incorporé al profesorado de Urología por invitación del Dr. César Octavio Róbelo Díaz y desde 1989 apoyé al curso de residentes de la especialidad por invitación del Dr. Carlos Viveros Contreras, titular del mismo.

Tuve el honor de encargarme del Servicio de Urología de 2011-2018. Fueron siete años con cuatro meses de trabajo intenso, por momentos extenuante, porque coincidió con cargos relevantes en la Sociedad Mexicana de Urología: vocal, coordinador de residentes, fundador de dos capítulos: Historia y Filosofía y Epidemiología, Tesorero, Secretario General (dos veces), vicepresidente y finalmente Presidente.

Renuncié a la Jefatura de Urología en septiembre de 2018 y continúe como médico adscrito desde entonces.

RETOS DEL HJM

Hoy por hoy el Hospital Juárez de México tiene el compromiso de continuar realizando, en su cotidiana labor, el esfuerzo por atender al núcleo poblacional que solicite su atención. A más de continuar con la capacitación del personal de todas las áreas que ahora tiene implementadas.

Todos somos capaces de aprender y de enseñar el cúmulo de experiencia que se tiene en cada uno de los departamentos, sean administrativos, médico-quirúrgicos, de enfermería, de investigación, paramédicos, etc. Ojalá y se haga con respeto, con trato digno tanto a nuestros pacientes y sus familiares, como al personal que integra a nuestra institución.

Si bien es cierto que importa tener registrada todo tipo de información generada en el Juárez, también es cierto que deben aprovecharse las cualidades de sus empleados y optimizar los conocimientos de cada uno de ellos. Para esto último se requiere mucha sensibilidad y conocimiento para dar las indicaciones adecuadas y potenciar a todos y cada uno de los integrantes de cada área. Saber motivar es de suma importancia.

Finalmente quiero evocar también una reflexión haciendo un analogismo:

Los dedos de las manos, importantes todos. Cada uno de ellos merece un trato y atención específica, no obstante que hay dedos meñiques o anulares que no parecen estar capacitados para todo tipo de funciones, hay que tener la capacidad y sabiduría para obtener de ellos lo mejor que puedan aportar.

Así de esa manera, hago votos para que los encargados de conducir el destino de nuestro hospital tengan la atingencia con “todos los dedos” (léase servicios, departamentos o áreas) y saquen el mayor provecho de cada uno de ellos. Todos deben ser servicios considerados triple A, es decir, todos tienen la misma importancia.

Hago votos porque el Hospital Juárez de México retome el plan ascendente que merece, que una vez controlada la Pandemia del Coronavirus, nuestra maravillosa institución y el país en general, retomen con renovados bríos, la voluntad necesaria para continuar creciendo como profesionales de la atención de la salud, y qué, cada vez seamos mejores personas.

Obvio la cuestión presupuestal es básica, por lo que habrá que saber tocar las puertas adecuadas.

COROLARIO

HOSPITAL JUÁREZ DE MÉXICO TE LLEVO Y TE LLEVARÉ EN MI CORAZÓN POR SIEMPRE.

NADA TE DEBO, NADA ME DEBES.

ME VOY AGRADECIDO POR TODO LO QUE ME DISTE.

ESPERO QUE MI PASO POR TUS PAREDES Y PASILLOS HAYAN APORTADO LO QUE MI CAPACIDAD Y VOLUNTAD ME PERMITIERON ENTREGARTE: CUARENTA Y TRES AÑOS DE MI VIDA Y QUE GUARDARÉ EN MI MEMORIA.

¡DIOS TE GUARDE BIENAVENTURANZA!

¡HASTA SIEMPRE!

DR JESÚS TORRES AGUILAR

MÉDICO ADSCRITO DEL SERVICIO DE UROLOGÍA

30 DE SEPTIEMBRE DE 2021

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