Salud

 1.27 millones de muertes en 2019 son directamente atribuibles a la resistencia antimicrobiana

LaSalud.mx .-A medida que avanza la covid-19, la pandemia de resistencia a los antimicrobianos (RAM) continúa en las sombras. El costo de la RAM en los pacientes y sus familias es en gran medida invisible, pero se refleja en infecciones bacterianas prolongadas que prolongan las estancias hospitalarias y provocan muertes innecesarias.

En The Lancet, Christopher Murray y sus colegas presentan los resultados de un estudio que calculó la carga global de la RAM a partir de 23 patógenos y 88 combinaciones de patógenos y fármacos en 204 países en 2019. El estudio estima una mediana de 1.27 millones de muertes en 2019 directamente atribuibles a la resistencia antimicrobiana, una apabullante cifra que es casi el mismo número de muertes por VIH (680,000) y malaria (627,000) combinadas, y se ubica solo detrás de covid-19 y tuberculosis en términos de muertes globales por una infección.

Digámoslo con franqueza: si no controlamos la RAM, se corre el riesgo de socavar los logros de la medicina moderna y hacernos retroceder a una época en la que una simple cortada podía volverse letal.

A pesar de los enormes costos sociales de la RAM, no existe un mercado viable para nuevos antibióticos y, por lo tanto, hay pocos fondos disponibles para apoyar la investigación clínica. Como resultado, es posible que antibióticos que muestran potencial en las primeras etapas de desarrollo nunca superen el “valle de la muerte” y nunca lleguen a los pacientes. Por ello, el junio de 2020, 23 empresas biofarmacéuticas se aliaron para crear el Fondo de Acción AMR, con una bolsa inicial de mil millones de dólares con el objetivo de desarrollar hasta 4 antibióticos nuevos para el final de la década.

Este Fondo busca proporcionar el apoyo y la inversión, muy necesaria, para las complejas y costosas etapas posteriores del desarrollo de un antibiótico. Si bien no resolverá el problema por sí solo, sí brindará a los gobiernos el tiempo necesario para realizar las reformas necesarias (de incentivos económicos y de evaluación de antibióticos) que permitan investigar y desarrollar nuevos antibióticos de manera sostenible.

DZ

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