Negocios

Clasismo y racismo son barreras para emprendedores mexicanos, señala estudio de Impact Hub Ciudad de México

En México, el 61.5% de las y los emprendedores considera que su tono de piel ha sido determinante para que su empresa consiga financiamiento; entre más obscuro es el tono de piel, menores son las opciones de conseguir liquidez, así lo establece el estudio (Des)ventajas al emprender en México, elaborado por Impact Hub Ciudad de México con el apoyo de Meta.

El estudio aborda cómo ciertas características físicas o socioeconómicas de las personas que emprenden, impactan en el éxito o fracaso de un emprendimiento en México. Se trata del primer estudio en su tipo que considera factores como el tono de piel, lugar de orígen, nivel de escolaridad y nivel socioeconómico y su influencia en el acceso a oportunidades para emprender. La plataforma recaudó información de más de 1,000 emprendedores a nivel nacional a fin de evaluar las ventajas y desventajas que han experimentado los fundadores y dueños de micro, pequeñas y medianas empresas (PyMES) formalizados y no formalizados, con un periodo de vida de hasta 5 años.

“El estudio se divide en cuatro secciones, donde abordamos desde la percepción de los emprendedores hasta los grados de discriminación que existen en el país, tomando como referencia sus experiencias personales, factores circunstanciales y su influencia al emprender en México en diversos espacios del ecosistema”, explicó Mario Romero, Managing Director de Impact Hub Ciudad de México.

El documento aborda el perfil general de los emprendedores del país, los principales motivos de fracaso y retos y cómo los diferentes tipos de discriminación impactan en el ecosistema generando ventajas y desventajas latentes.

“Creemos que abordar los retos del emprendimiento desde la persona que emprende y no sólo desde la idea de negocio, nos da una lectura más amplia del ecosistema pues existen factores circunstanciales que verdaderamente hacen que emprender sea más fácil para unos que para otros. Si queremos combatir los desafíos de emprender es necesario contar con esta lectura completa que nos lleve a proponer acciones más contundentes para crear un ecosistema realmente incluyente”, añadió durante la presentación del estudio.

Principales causas de discriminación en el emprendimiento

El estudio revela que las causas de discriminación que perciben los emprendedores más frecuentemente en México son:

  • Clase social: 70%
  • Edad: 69%
  • Nivel de estudios: 62%
  • Género: 56%
  • Tono de piel: 48%

“El clasismo y racismo también están presentes en el emprendimiento ocasionando que las oportunidades no sean iguales para todos. El ecosistema tiene algunos rasgos de exclusión, los cuales son importantes atender a la brevedad para reducir la brecha de desigualdad. Estas cifras no significan que sean determinantes, por el contrario, deben tomarse como una herramienta para tener un ecosistema emprendedor más igualitario”, afirmó Romero.

La clase social influye en el éxito de las MIPyMEs

El documento refiere que emprender siendo de clase baja es más difícil, pues sólo los más proactivos logran vencer las barreras identificadas en el estudio. En México, emprender es un privilegio, pues la mayoría de los emprendimientos son fundados por personas de tono de piel claro, con un nivel socioeconómico de origen medio-alto.

El 45.8% de las personas que emprenden en México son de tono de piel claro y  61.3% son de clase social media o alta. Además,  3 de cada 10 emprendedores de clase social alta mencionan que su condición de origen es una ventaja a la hora de emprender.

“El estudio nos revela que los emprendedores menos exitosos se encuentran en el sur del país; su tono de piel pertenece al tono medio, el nivel educativo es educación básica en institución pública, no cuentan con estudios en el extranjero y su único idioma es el español. Son datos muy contrastantes con respecto a la situación en el norte de México, donde los emprendedores fueron a escuelas privadas, hablan dos o más idiomas y sus estudios son licenciatura o maestría. La brecha de desigualdad es considerable”, dijo el Managing Director de Impact Hub Ciudad de México.

El financiamiento público no es para todos

Respecto al financiamiento, el estudio detalla que los programas públicos de apoyo al emprendimiento son menos aprovechados por quienes tienen más desventajas.

El 43.8% de los emprendedores que perciben que su tono de piel les afecta al momento de aplicar a programas públicos son de tono de piel oscuro. Incluso, la mitad de los emprendedores con estas características tiene experiencias negativas al solicitar financiamiento de un programa público.

“Este estudio no sólo considera los retos que enfrentan las personas al emprender un negocio por razones de discriminación, sino que invita a reflexionar acerca de los cambios sustanciales que requiere el ecosistema de emprendimiento para reducir brechas de desigualdad”, agregó Mario Romero.

La oportunidad perdida

Estos datos son más alarmantes cuando se comparan con los datos de la población general en México de acuerdo a la ENADIS: Las personas de tono de piel oscuro y muy oscuro, que representan el 29% y el 11% de la población respectivamente, disminuye su representación en la población emprendedora al 10% de personas de tono de piel oscuro y del 0% en el tono de piel muy oscuro.

Esto nos habla de cómo las personas con tono de piel oscuro y muy oscuro no ven en el emprendimiento una opción para su desarrollo económico. De acuerdo al estudio, los tonos de piel oscuro y muy oscuro están directamente relacionados con el nivel socioeconómico bajo reflejando una gran proporción en la clase con menores ingresos.

Este dato es de vital importancia debido a que, de acuerdo a los datos presentados por Impact Hub Ciudad de México, hay una relación directa entre emprender y la mejora de la situación económica de las personas: 50% de los participantes en el estudio con clase social de origen baja, obtuvo movilidad social positiva en uno o hasta dos niveles, ya sea a clase media o clase alta, del mismo modo que el 20% de las y los emprendedores de clase social media, logró subir a clase social alta. Es decir que el 70% de las personas que emprenden han logrado mejorar su situación económica de origen.

Siendo el emprender un factor directamente relacionado con la mejora de la situación económica de las personas, es necesario asegurar que aquellas que pueden ser las más beneficiadas – aquellas con un bajo nivel de ingresos, nivel educativo y con desventajas como el tono de piel – vean en el emprendimiento una oportunidad para mejorar su calidad de vida.

“Los datos presentados en el estudio no deben ser tomados como una condena para las personas con características que representen desventajas. Más bien debemos de tomarlos como un llamado a la acción para asegurar que los beneficios que brinda el emprendimiento sean aprovechados al máximo como un mecanismo para mejorar la vida de las personas” concluyó Romero.

DZ

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